DIOS NO CAMBIA:

Dios es perfección infinita y no lo inquietan nuestras ideas limitadas sobre el tiempo, el espacio y la materia Ël es el Altísimo, cuya morada es eterna y cuyo nombre es Santo (perfecto).

Dios no progresa ni mejora. Lo que mejora es nuestra comprensión de El, y mientras ocurre, todas nuestras condiciones necesariamente también mejorarán.

Nunca hubo un momento en su historia en que Dios no fuera todo lo que es hoy, y nunca podrá llegar un momento en que Dios sea más de lo que es hoy.

Todo lo que usted pueda necesitar es parte de la expresión de Dios para usted en este momento. En efecto: lo que llamamos necesidad o deseo es, en realidad, nuestra empañada sensación de la presencia de la cosa en sí.

No hay falta en la Mente Divina, toda falta sólo se debe a que usted no advierte la Presencia de Dios en ese momento.

No hay retrasos para el Altísimo cuya morada es eterna. Usted es Su expresión, y aquello a lo que usted llama retraso se debe, una vez más, a que usted no advierte el bien actual.

Dios se expresa continuamente en nuevas formas, pero eso no significa una mejora, sino un desdoblamiento. La vida de uno es, sencillamente, parte de ese desdoblamiento, esa es la única razón de la existencia.

Uno es la expresión viviente de Dios ahora; comprenderlo así es la salvación.

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